Ricardo López Lozano
Mercadólogo
Las Ventas van mal, pero con un poco de paciencia pueden ir peor.
En San Pedro Sula existen más tiendas per cápita que en cualquier ciudad del Caribe. No me refiero a pulperías, hablo de tiendas tradicionales de ropa, calzado, farmacias, heladerías, comida, etc.
Vivimos un mundo de constante cambio, de retos y desafíos, de permanentes riesgos, de clientes cada vez más exigentes, expertos y actualizados, de computadoras, redes, jóvenes más arriesgados, de entornos más angustiantes y de comunicaciones fluidas.
Hay gente que sabe de eso e investiga la factibilidad, otros se emocionan con un pequeño capital y no importa quedarse sin nada y emprenden la gran aventura.
Muy pocos tienen éxito en serio, hay un grupo que sobrevive dignamente y otros cierran, dejando el paso a otros que vuelven a reciclar.
Oportunidades hay, pero pocas y no siempre se alcanzará el éxito esperado.
El producto que funciona en esas condiciones, es la primera gran ventaja pero no basta porque lo más importante son los clientes.
Hay que crear la clientela boca a oreja y mantenerla a través del tiempo. El mejor cliente no es el que más compra sino el que más clientela aporta al negocio al recomendarlo. Esta debe ser una constante y no descuidarse.
Los productos se compran en otras plazas, pero los clientes se descubren, se hacen, se elaboran y se conservan, por encima de todo. El producto se consigue, se compra, se renueva o se falla en él y se convierte en saldo. En cambio, el cliente se cultiva.
Como un matrimonio, como el amor, como todo lo que vale la pena en esta vida.
En consecuencia, el juego es: QUIÉNES, QUÉ, CÓMO.
Por eso, la única forma de aprovechar las oportunidades es estando preparado. Por ello insisto, Usted, si Usted asesor profesional de ventas o emprendedor es y seguirá siendo la diferencia. Pero tiene que estar preparado y esto solo se logra con capacitación.
Manténgase con salud y sea siempre, POSITIVO al Máximo.
